El fuerte temporal de viento que azotó la localidad el pasado fin de semana daño considerablemente los cipreses situados junto la ermita de la Virgen de las Angustias, por lo que fue necesario incluso la intervención de los bomberos. Fueron los propios vecinos lo que advirtieron que los árboles se estaban se estaban inclinando por el efecto, por lo que rápidamente se apuntalaron por parte de los servicios operativos municipales para evitar accidentes, aunque la zona ya estaba vallada debido a las obras que se están realizando en la zona.

Posteriormente se desplazó hasta la zona un retén del Consorcio Provincial de Bomberos que procedió a cortar las ramas más grandes para evitar el desplome de los árboles. Ya el lunes fueros los operarios municipales los que retiraron los árboles.

La concejala delegada de Parques y Jardines ha informado que en su lugar se colocarán nuevos cipreses.

Oros dos árboles más fueron también arrancados por el viento en el parque Verano Azul.

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